martes, 9 de septiembre de 2014

La vuelta a...

Llegó septiembre.
Mes de "la vuelta". De vuelta a casa, vuelta al trabajo, vuelta al instituto, al colegio,...

Es una fecha muy esperada por la gran mayoría de padres y madres ya que sus hijos e hijas regresan a sus rutinas diarias que son tan beneficiosas y se acaba el pensar quién cuidará por las mañanas de los pequeños mientras trabajan.
Para los chicos, supone volver a pasar grandes momentos con sus compañeros en el recreo, narrar las batallas y aventuras del verano, cambiar de compañeros y de profesores, descubrir los cambios del centro, etc.
¿Cómo lo afrontamos?
Las vacaciones tienen que servir para cargar las pilas y aumentar nuestro optimismo para el otoño. Y "la vuelta" a la rutina debe ser un cambio de etapa que se viva desde la familia como algo bueno y organizado entre todos con ilusión. 
También tenemos que ser conscientes de que cada niño/a tiene una personalidad y temperamento distinto por lo que debemos estar atentos a su forma de actuar o a su estado de ánimo. Todas estas vivencias se producen a la vez y si es nervioso/ a podemos encontrarnos con episodios de insomnio, pérdida de apetito, mal comportamiento o ansiedad.
Existen otras manifestaciones que pueden estar relacionadas como: mareos, náuseas, dolor de cabeza, dolor de tripa,..., pero no debemos preocuparnos, todo puede ser debido a los cambios que están a punto de aparecer en su día a día después de un periodo vacacional de dos meses.
Entiendo que los/ as mayores también sufren estos síntomas pero, como entenderán, me parece primordial ayudar a los más pequeños/ as y para ello podemos intentar solucionarlo siguiendo algunas pautas:

  1. ¿Vamos de compras?: ropa, material escolar,..., son artículos que suelen comprar antes de comenzar las clases. Deja que participe en esas compras.
  2. Días antes de comenzar el curso es fundamental seguir el horario escolar, es decir, horario de comida y de sueño. De esta forma van cogiendo hábito y rutina.
  3. Visitar el centro días antes e intentar entrar para conocer cambios, ver su aula o, simplemente pasear por sus alrededores.
  4. La escucha activa es necesaria. Conversar con ellos y escucharlos atentamente ayudará a sentirse mejor.
  5. Practicar técnicas de relajación puede ser muy necesaria antes de ir a dormir o en momentos de nerviosismo. Este punto creo que es necesario ampliarlo en otra publicación porque es una herramienta poco utilizada y muy demandada por papás y mamás. Si se consigue interiorizar estas técnicas, tendrán una herramienta fenomenal ante su primer examen, obra de teatro, etc.
Entenderemos como periodo de adaptación 10 o 15 días. Si las situación continúa deberíamos hablar con el/ la docente e intentar descubrir qué puede ocurrir.

¡Feliz curso 2014-2015!